La Historia del Cábala

Cuándo hablamos de Cábala, cabe destacar que es un proceso que muchos asocial con el hecho de encontrarse a sí mismo, pero lo cierto, es que se trata mucho más del concepto de perderse a uno mismo que de encontrarse, puesto que uno se enfoca mucho más en el resto que en su propio ego. 

Si buscamos una traducción exacta del concepto Cábala, entonces debemos señalar que se refiere a «lo que se recibe». 

Para poder aceptar este concepto, debemos mantener la mente abierta, es necesario abrirnos de forma que creemos un recipiente interior en el que podamos recibir lo que queremos y entendemos para posteriormente formar parte de la Cábala.

Para poder comprender el concepto y formar parte de ella, es necesario abrirse a una realidad superior, ver la mente en la materia, elevar nuestra conciencia para que nuestra percepción de la realidad cambie completamente y se revele lo divino en toda la creación.

Los 3 Tipos de Cábala

La Cábala o Kabbalah como también es llamada, se divide en tres fases: teórica, mediativa o mundos espirituales y mágico.

Cuándo hablamos de la teórica, nos referimos a aquella que se ocupa principalmente de las dimensiones internas de la realidad, por otro lado, cuando nos referimos a los mundos espirituales, las almas, los ángeles y similares, donde el objetivo se convierte en entrenar a la personas que está estudiando para alcanzar los estados meditativos más elevados de conciencia, e incluso un estado de profecía a través del empleo de los nombres divinos, las permutaciones de las letras y así sucesivamente. Por último, la tercer categoría del Kabbalah, la mágica, es la que se ocupa de influenciar y alterar el curso de la naturaleza utilizando también los nombres divinos, amuletos, encantamientos, sellos mágicos y otros ejercicios místicos. 

R. Joseph Della Reina fue uno de los grandes maestros de la Cábala mágica; Cuenta la leyenda que intentó utilizar sus poderes espirituales para traer la rendición final y en el proceso fracasó lesionándose espiritualmente. Algunas personas aseguran que se suicidó, en cambio otros cuentan que se volvió loco. 

Muchos Cabalistas en las generaciones continuas tomaron sus acciones como señal de advertencia contra su práctica, de ahí que los elementos mágicos de la Cábala se extinguieran en todos los efectos incluso olvidándose por completo su conocimiento.

La Cábala mediativa nunca fue una disciplina muy popular. Uno de los grandes defensores de este tipo de Kabbalah, R. Abraham Abulafia dirigía una escuela mística que estaba interesada principalmente en este método para alcanzar estados elevados meditativos. Él consideraba que a través de este método de meditación se podia alcanzar un nivel de profecía, tanto lo creía que propuso utilizar un mantra de escritura que en lugar de utilizar el mantra verbal o visual, escribiera una palabra repetidamente una y otra vez en varios estilos y configuraciones. Uno para alterar la secuencia de la palabra y permutar y ciclar las letras de cada palabra de todas las formas posibles: Combinando y separando sus letras, componiendo nuevos motivos completos, agrupándolas y uniéndolas después con otros grupos. Esto se realizó hasta que uno alcanzó un estado elevado de conciencia.

Por último, la dimensión teórica de la Cábala, es l que la mayoría ha producido y se produce continuamente ya que se encuentra dentro del dominio de lo teórico. El cuerpo principal de este tipo de Kabbalah es la obra sagrada del Zhoar, un gran libro de enseñanzas del místico talmúdico del siglo II, el Rabino Shimon Bar Yochai, que fueron transmitidas de generación en generación hasta ser publicadas a final del siglo XIII por el cabalista R. Moshe De León.

Las 3 Etapas De L Cábala Teórica

Cábala

Es el aspecto teórico de la Kabbalah que se ha desarrollado a través de los tiempos en distintas etapas. Por razones prácticas, esta tradición del estilo de Cábala puede dividirse en 3 etapas básicas. La primera, es la que corresponde con la publicación del Zohar, con los místicos de aquella y la siguiente generación que articuló esta enseñanza. El segundo, serían los místicos del siglo XVI que vivían en la ciudad de Safed. Este periodo particular de la historia se conoce como el gran renacimiento cabalístico. Este movimiento fue dirigido por las enseñanzas profundas y sistemáticas de R. Yitzchak Luria, cuyo sobre nombre era Ari-Zal, el Rabino de memoria bendita. Finalmente, el tercer desarrollo del Cábala fue con el nacimiento de R. Yisrael Ben Eliezer, conocido como el Baal Shem Tov, Maestro del Buen Nombre, fundador del movimiento judaísmo jasídico, que de manera directa o indirecta ha dirigido el resto de movimientos hasta nuestros días.

Aquel que apenas comienza con la Kabbalah tiende a verla como una escritura llena de fantasía, imágenes extrañas, acontecimientos, paisajes míticos, aparentemente irracionales, poco realistas y sin relación con la realidad. Cuando abrimos la obra clásica de la Kabbalah, el Zóhar, uno suele sorprenderse de la imaginación de los escritores, pero es posible que la fascinación acabe ahí. Al novicio le parece un libro de fantasía, nada más.  Un famoso Maestro Cabalístico, el Tzadik de Zitshav, observó una vez con respecto a la Cábala que estas tres etapas de su desarrollo podían ser relacionadas con una parábola.

 

 

El Viaje Cabalístico

El propósito de la Kabbalah está lleno de conceptos erróneos. Uno de estos conceptos es el que confirma que el estudio de la Cábala está destinado a la transformación psíquica, o aquel que lo relaciona con la clarividencia, que lo asocia con la capacidad de habilidades milagrosas y de otro mundo. 

El verdadero propósito del estudio de la Kabbalah, es conseguir la perfección de nuestro ser, convertir el ser en un mejor individuo, más expandido, transcendente, mucho más sintonizado con la esencia y las raíces del alma, esto es lo que la Cábala ofrece a aquellos que realmente quieren recibirla.

 

El criterio del viaje auténtico y cabalístico es aquel que da un círculo completo y donde uno regresa finalmente al mundo del aquí y el ahora. El Talmud habla de cuatro sabios que entraron en el huerto místico y vivieron una experiencia trascendental. Ben Azzai miró y murió. Ben Zoma miró fijamente y se volvió loco. Acher miró y se transformó en hereje. El rabino Akiva entró y salió en paz. Este huerto representa los reinos espirituales superiores. 

El rabino Akiva era el único sabio, entre estos cuatro grandes sabios, que podía entrar y salir de los reinos espirituales sin sufrir consecuencias, este se dio cuenta que el objetivo no era identificarse con la luz y no regresar, é tampoco fue para buscar liberación personal o éxtasis, su propósito era ir ahí y regresar aquí con la sabiduría adecuada para servir en el aquí y en el ahora. El viaje consiste en llegar a un circulo completo en las conductas cotidianas de la vida de cada uno.

Sin embargo, el núcleo de toda la Cábala es la meta y el objetivo de sacar la luz infinita de lo abstracto y anclar la santidad en la realidad cotidiana de cada uno. Y, los primeros cabalístas eran conocidos como «hombres de trabajo», ya que estos a pesar de no trabajar con un esfuerzo físico, trabajaron a lo largo de sus vidas para mejorarse a si mismos y elevar su nivel de conciencia hasta el punto de una percepción espiritual de la realidad. Con Baal Sher Tov, esta noción adquirió un nuevo significado, el camino se hizo mucho mas claro de forma que se puedo lograr este refinamiento.

Vivir la Cabalísitica es Conocer la Kabbalah

La Cábala se compara con el proverbial «árbol de la vida». Este es un estudio de la vida, y así como la vida no puede ser estudiada a través de un libro de texto sino a través de la vida misma, del mismo modo en la Kabbalah es efectivo únicamente a través de la practicidad de sus enseñanzas en nuestras vidas cotidianas.

La Cábala que se estudia como asignatura de libro de texto es como el concepto que se estudia como «amor» pero que nunca llega a estar experimentado por uno mismo.

 

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La forma de refinar el carácter con la Cábala

Solamente tenemos que echar un vistazo a la obra de los grandes maestros de la Cábala teórica para darnos cuenta de que la gran mayoría de textos no tratan en absoluto de la transformación del carácter. Si es cierto que la literatura mística jasídica está orientada a tomar lo altamente teórico y relacionarlo con la vida cotidiana, pero la Kabbalah parece no preocuparse tanto por la persona.

Pero más bien, parece estar interesada en explicar las esferas celestiales, los ángeles, las almas y aquellas cosas de este tipo, no cómo se puede vencer el comportamiento negativo.

No obstante, esto no implica que la Cábala no se interese en la persona en sí, todo lo contrario, de hecho, hay innumerables comentarios a lo largo de todos los trabajos de la Cábala con respecto a la negatividad de los rasgos de mal carácter, como la ira, la pereza, la depresión y otros.

La condena más dura de la depresión, la ira y otras emociones contraproducentes se encuentran dentro de las obras de la Kabbalah. Sin embargo, el método cabalístico de refinamiento del carácter es un enfoque muy distinto a los que estamos acostumbrados a encontrar.

No se trata de una batalla para contrarrestar la negatividad en su propio territorio, pero tampoco para abrumar lo negativo con lo positivo. Su enfoque es venir desde otro punto de vista para poder ver las cosas desde otra perspectiva.

El principal objetivo del pensamiento místico es hacer comprender a la persona que no hay nada más que el infinito. Leyendo las distintas configuraciones, diagramas y mapas que presenta la Cábala, suponemos que la persona está despierta a la conciencia de que todo lo que realmente existe es el Ein Sof. Existe un tono de sentimiento que debe ser despertado cuando penetramos en las verdades del Kabbalah, y este es el sentimiento de que el mundo tal como tendemos a percibirlo, como separado, independiente de un creador, no es más que una ilusión, que en realidad no existe nada más que la luz infinita. Teniendo esta noción en mente, consciente o incluso inconscientemente, somos capaces de conquistar todas nuestras emociones y rasgos negativos personales.

 

El Ego o el Falso sentido del Ser como fuente de todas las emociones negativas.

R. Eliyahu ben Moshe di Vidas, un cabalísta del siglo XVI, deposita que existen tres rasgos negativos primarios y que pueden ser considerados como los»rasgos principales» de los cuales ocurre toda disensión posterior, esto son la altivez, la ira y la terquedad. El núcleo de toda corrupción es ese falso sentido del yo, que vive en un estado incesante de lo que cree que causará su supervivencia.

Se trata del ego que da origen a todas las emociones negativas, pr ejemplo, cuando una persona se enfada, es la forma en que su ego muestra su objeción de que no se siente feliz. El ego, cuando se siente amenazado, es el que protesta. El miedo a la aniquilación es la condición constante con respecto al ego. La ira no es más que un manifiesto de la preocupación que tiene una persona por sus presunciones imaginarias de supervivencia. La implicación total con el yo ilusorio es la raíz de todas las emociones negativas.

Cuando se supera este erróneo sentido de uno mismo, que viene de la falsa estimación de supervivencia, las emociones negativas son conquistadas. Mediante el estudio del Kabbalah, llegamos a la realización de que el falso sentido del yo no es más que una máscara de nuestra verdadera dinámica interior nuestra alma transcendente. El tono de sentimiento que obtenemos al contemplar la Cábala es que todo lo que existe es Ein Sof. Debemos sentir esto en un nivel cósmico, y después entenderlo en nuestro propio nivel. Consecuentemente, la ilusión de separación/ego, y como resultado, la preservación de este espejismo comenzará a desvanecerse lentamente, y con ello desaparecerán las emociones negativas que manifiesta nuestro ego.

En lugar de ver nuestro ego como al enemigo real que necesita estar involucrado en la batalla, comenzamos a darnos cuenta de que no hay nada más que la luz, y que todo el resto es simplemente un ocultamiento de esa realidad. Tal es el enfoque cabalístico para la auto-perfección, que no se preocupa de lo negativo de frente, sino que se enfoca en la fuente de los problemas, el yo/ego, y por extensión, toda la realidad física, y demuestra cómo de hecho, estas realidades aparentemente independientes son más que un camuflaje. al darnos cuenta de esto, toda nuestra negatividad se supera mucho más fácilmente.

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