El Feng Shui: ¿qué es y para qué funciona?

La astrología ocupa un lugar elemental en el desarrollo de todos los seres humanos, y su incidencia nos ayuda a entender cuáles son esos aspectos realmente importantes en nuestras vidas a través de la conexión que alcancemos con nuestro interior.

Su propósito se fundamenta en la relación que existe entre el cosmos y los seres humanos, es decir, nos permite comprender y hacer consciencia de que todo lo que nos sucede está íntegramente vinculado con lo que ocurre en el universo. Solo de esa manera lograremos realizarnos personal y espiritualmente, conduciéndonos hacia lo que realmente somos para que podamos cumplir nuestro propósito en este plano.

De la astrología derivan un sinfín de elementos que han venido desarrollándose desde hace miles de años, entre ellas el Feng Shui.

¿Qué es el Feng Shui?

Este arte milenario de origen oriental, específicamente de China, nos permite reinterpretar el concepto de armonía partiendo del reconocimiento de las energías que hacen vida en nuestro entorno y cómo estas fluyen y pueden equilibrarse, de acuerdo con la ubicación del espacio natural y la distribución de todas las cosas u objetos que lo componen.

En principio, para entender mejor el propósito del Feng Shui, debemos tener en cuenta que no se trata de una costumbre, sino de un arte ancestral. Su traducción literal es “agua y viento”, pero ¿qué relación tienen estos elementos con este antiguo arte oriental? Debemos empezar por entender un aspecto fundamental dentro de la filosofía china: la energía Chí.

Feng Shui el significado

El Chi en el Feng Shui

El Chi es la energía universal que nutre nuestras vidas y ocupa todos los espacios, tanto físicos como espirituales. Esta energía es un aura vital y la Medicina Oriental es el puente que logra enseñarnos a conectarnos con ella para lograr que esta fluya libremente.

El desequilibrio de la energía Chi incide significativamente en la vida de todas las personas. Cuando esta energía no fluye adecuadamente puede que se vea afectado nuestro trabajo, los proyectos personales, el amor, la salud y la prosperidad. Este desequilibrio puede venir dado por la obstaculización de la energía o cuando la misma fluye en exceso.

Para entenderlo aún mejor, todo nuestro universo está compuesto de energías, tanto positivas como negativas, y estas vibran a diferentes frecuencias. Sin embargo, no todas son distinguibles.

Nuestra conexión con dichas energías se evidencia cuando logramos percibirlas e identificarlas más allá de nuestra capacidad racional. En pocas palabras, cuando nuestro lenguaje del alma se manifiesta y nos ayuda a tomar ciertas decisiones, a esto lo llamamos intuición. De ahí resulta que en ocasiones ciertos lugares no nos hagan sentir cómodos o no nos convenzan del todo, producto de las energías que circulan en él, las cuales no están en permanente equilibrio.  

Asimismo, el Feng Shui también tiene en cuenta como principio básico el equilibrio entre Yin (lo femenino, pasivo) y el Yang (lo masculino, activo), que son dos elementos totalmente opuestos pero que deben complementarse entre sí para mantener el flujo de la energía Chí.

De igual manera, este arte tiene en cuenta el equilibrio de la energía a través del ciclo armónico entre cinco elementos que también deben complementarse entre sí: la madera, el fuego, la tierra, el metal y el agua, donde cada uno de ellos está representado por ciertos colores que pueden ayudarnos a encontrar la armonía en un espacio determinado.

¿Para qué sirve el Feng Shui?

En el caso específico del Feng Shui, este busca mejorar las condiciones ambientales que nos ofrezcan mayor bienestar, armonía y salud espiritual. A través de este arte podemos realizarnos un panorama del espacio en el que nos desenvolvemos para que, posteriormente, logremos ubicar cada objeto u elemento en el lugar más oportuno. De ello dependerá el flujo de nuestras energías y que podamos alcanzar la paz y prosperidad.

En cuanto a la elección del espacio, si bien en ocasiones podemos escoger aquel que más nos favorezca enérgicamente, como, por ejemplo, adquirir una nueva vivienda, hay otros que sencillamente no podemos elegir y que llegan a nosotros por Ley de Atracción, por ejemplo, el lugar donde trabajamos.

En estos casos, el Feng Shui también nos permite corregir y reorganizar esos espacios, con el propósito de que empiecen a fluir las energías.

El Feng Shui es un estilo de vida que nos permitirá sentirnos más seguros de nosotros mismos, y ponerlo es práctica es una forma para encontrarnos con nosotros mismos y permitir que las energías fluyan correctamente en nuestro entorno y, por lo tanto, en nuestra vida.

¿Cómo aplicar el Feng Shui en casa?

Todos los hogares tienen diferentes puntos claves para el Feng Shui, y esos son la entrada, los dormitorios y la cocina.

En la misma entrada, la puerta es la boca del Chi, y, por tanto, debe ser el primer lugar que debemos armonizar.

En nuestra cocina, cuando preparamos la comida, se transmite la energía Chi a los alimentos. Así pues, el Feng Shui de esta parte de la casa influye sobre nuestra prosperidad y bienestar.

Para finalizar, el descanso y en concreto el dormitorio, es el ambiente más importante del hogar. Es durante el sueño donde somos más vulnerables a las energías del entorno.




¿Quieres ver mis productos?

En Mine Triskel te quiero ofrecer una gran variedad de minerales y productos para mejorar tu vida. 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar